La cara B

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La Premier League me apasiona, por mucho que me quieran contar de los innegables éxitos de los equipos españoles en competiciones europeas, que ciertos son y hacen un gran servicio al fútbol patrio, no me bajarán del burro, para servidor la Premier League es la mejor liga del mundo, si me pongo a ver un F.C. Barcelona – Granada, el interés está en cuántos goles le van a caer a los rojiblancos (es un ejemplo, que no se me enfaden los nazaríes), si veo un Manchester City – Swansea, sé que algo puede ocurrir. Si veo un Eibar – Levante es para conciliar el sueño, si veo un Everton – Sunderland sé que algo me va a sorprender; evidentemente estoy exagerando, pero por desgracia para la liga española, esta generalización se asemeja más a la realidad que vibrar con ese Eibar – Levante y dormirse con el Everton – Sunderland, que de todo hay repito. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y la Premier es un poco como esas cassettes de gasolinera con el temazo bomba del verano con el que machacábamos a nuestros padres en vacaciones, aquellas cintas tenían la cara b, y la cara b era infumable, dantesca, terrible, de tal forma que la pasábamos adelante en el radio cassette del Simca 1.200 hasta que la radio, sabia, cobraba venganza tragándose la cinta magnética, aquel era el día más feliz del verano para nuestros progenitores.

Pues sí amigos y amigas, hoy en este reducto anglosajón donde idolatramos al fútbol inglés toca sacar las vergüenzas de la sacrosanta Premier League, y es que, en el fondo somos bastante iconoclastas.

01_10192109_f71371_2683685aPara comenzar nuestro repaso a este viaje al despropósito, la primera y obligada parada es Birmingham, en la ciudad de las west midlands se dan cita todos los males habidos y por haber que han llevado a un histórico como el Aston Villa a la segunda división inglesa, al infierno de la Championship. El Aston Villa cuenta en sus vitrinas con siete títulos ligueros en la máxima categoría, otras tantas FA Cup, cinco Copas de la Liga, una Community Shield, una Copa de Europa, una Supercopa de Europa y dos Copas Intertoto, no hablamos de un equipo humilde; sin embargo, el calvario de los “villanos” se lo deben a un propietario norteamericano, Randy Lerner. Lerner compró la entidad en 2006, en 10 años, las pérdidas ascienden a 302 millones de euros y claro, el (no me digáis cómo, sabiendo cómo gestiona) multimillonario puso en venta el club hace 2 años, ojo que no es que comprase el equipo y lo dejase de la mano de Dios, Lerner ha invertido 245 millones de euros, pero ya lo dice el refrán, el dinero no da la felicidad, a lo que yo añado, tampoco da la sabiduría.

aficion-del-aston-villa-esta-dolida-ante-mas-que-probable-descenso-1460551459995No debe ser buen negocio el Aston Villa porque aún no ha encontrado comprador, o Lerner quiere sacar lo que no se puede pagar por un club al que ha destrozado. Deportivamente el equipo ha descendido a Championship un mes antes de terminar la temporada, aunque descendido estaba casi casi desde que se inició la competición, jugadores que no daban el nivel, desquiciamiento (lógico) de la afición y dimisiones en la directiva que se convirtieron en desbandada tras consumarse el descenso con la marcha de los directores Mervyn King y David Bernstein. El caso es que el Villa vuelve al foso 26 años después de su último paso por las catacumbas.

Nuestra segunda parada nos lleva al norte, allí tenemos a otro histórico que ha perdido la categoría, el Newcastle United, y a otro propietario con pocos escrúpulos, Mike Ashley.

descargaEn Saint James Park se le acusa de haber vendido todo lo vendible y de invertir lo justo para mantener la categoría, bien es cierto que a priori, la plantilla del Newcastle no parecía llamada a luchar en estas lides de la permanencia, pero si unimos inversión limitada con un entrenador como Steve McClaren, nos da como resultado el desastre que han perpetrado esta temporada las urracas, eso sí, Ashley dice que el descenso no es culpa suya, tampoco dice de quién es… que la hinchada organizase una huelga en su contra antes de un partido ante el Tottenham quizás le de una pista.

Lo cierto es que Mike Ashley parece más preocupado de utilizar al Newcastle como plataforma de su negocio, que de tratar de armar un equipo competitivo en base a un proyecto serio, lástima, su plan de que la publicidad de su empresa, Sports Direct, luzca cada semana en la Premier se ha desvanecido. Por si os interesa y tenéis dinero suelto, también tiene al club en venta.

newcastleLo único salvable de la temporada para los magpies, fue la llegada de Benítez, a punto estuvo el español de lograr el milagro de la permanencia, ahora, la entidad del norte de Inglaterra ha optado con buen criterio por mantener a Rafa en el banquillo la próxima temporada a la espera de poder reverdecer laureles.

A un nivel menos desastroso, pero paseando junto al barranco un día de viento tenemos al Watford, los de las afueras de Londres terminaron decimoterceros, incluso durante buena parte de la campaña coquetearon con los puestos europeos, en definitiva, para lo que puede dar de sí este equipo han realizado una correcta temporada… que le ha costado el puesto a su técnico Quique Sánchez Flores, bien sea el “efecto Leicester” por el cual todo equipo pequeño entiende que no ganar la Premier es un fracaso, o bien porque es propiedad de la familia Pozzo y lo que ello conlleva, ser el corralito del famoso agente FIFA Quique Pina, hace que el futuro de los hornets no sea especialmente esplendoroso, da esa sensación de que tarde o temprano todo acabará saltando por los aires.

El equipo que sufre el “efecto Leicester” sin lugar a dudas es el Everton, vale, acepto que Bobby Martínez no ha dado lo que se esperaba de él, los de Liverpool terminaron undécimos y la segunda vuelta fue bastante floja, pero viendo la temporada que han hecho algunos equipos sorpresa y los grandes, que aunque hayan tirado la temporada por el retrete han quedado todos entre los 10 primeros, poco más podían hacer los de Goodison Park. Martínez ya es historia y ahora mismo siguen sin entrenador, aunque se especula que Koeman o Frank De Boer pueden ocupar el banquillo toffee, anda que si Bobby les desesperó defensivamente se van a divertir mucho con las verbenas que monta De Boer.

1853717-39071559-640-360A nivel más genérico, otra de las cosas que no nos gusta de la Premier, es que se está perdiendo la idiosincrasia inglesa en cuanto a formación de proyecto, la Premier se está “europeízando” demasiado o mejor dicho “mundializando”, cantidad de propietarios extranjeros que exigen resultados instantáneos provocan que nos acostumbremos a un sack race elevado cada campaña, cuando antes la noticia estrambótica era destituir a un entrenador a mitad de temporada.

En el término medio está la virtud, señores del Arsenal, no es necesario mantener a Wenger hasta que suenen las trompetas del apocalipsis, ni señores del Watford, no es necesario que rescindan el contrato del entrenador que les ha hecho pasar posiblemente las mejores temporadas en la Premier League de los últimos tiempos.

Las vergüenzas de la Premier, sólo conociéndolas podemos valorar más aún el buen trabajo de otros equipos, la capacidad organizativa de la competición, el respeto por el aficionado, porque sin la oscuridad no disfrutaríamos de la luz, y sin la cara B de aquella cassette de gasolinera, seguro que el bombazo veraniego de la cara A nos hubiera parecido peor.

Aitor Alexandre