El otoño en el que perdimos la inocencia

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Uno huye de una liga sin emoción y donde se juega con las cartas marcadas como es la competición liguera española y recala en la Premier, paradojas del destino, huyendo del fútbol negocio hayas calor y cobijo en la liga más mercantilizada del mundo, paradojas de la vida, lo cual me hace pensar que en sí el fútbol negocio no es malo per se, lo que es nocivo es el fútbol pelotazo (nunca mejor dicho), un reflejo de cómo funciona política y empresarialmente España, lógico cuando el fútbol español es coto privado de especuladores y políticos de diverso pelaje, aunque este es otro debate.

allardyce-2Lo dicho, uno disfruta de una competición emocionante, donde las sorpresas cada jornada son el pan nuestro de cada día y donde nada está escrito, ve campos llenos, aficiones entregadas y jugadores de un nivel altísimo en equipos que aspiran a la permanencia, el paraíso para un romántico (o un imbécil que vive en una época que no debería ser la suya, según se mire), y de repente, un día, ves que el seleccionador inglés dimite. ¿El motivo? La gran investigación que ha llevado a cabo el Daily Telegraph durante 8 meses haciéndose pasar por empresarios que buscaban hacer negocio dentro del fútbol inglés. Y ahí sale todo ufano “big Sam” negociando con esos supuestos empresarios, en realidad periodistas de incógnito, un acuerdo valorado en 400.000 libras (460.000 euros) para representar a una firma de inversores asiática y dar conferencias en determinados eventos. El técnico también explica a otro hombre de negocios ficticio cómo burlar la normativa sobre la titularidad de jugadores por parte de terceros, una controvertida práctica prohibida por la FA desde 2008, primer directo, aguantamos el tipo.

Parece que la cosa queda en alguien que ha actuado de manera incorrecta, nada más lejos de la realidad, eso sí, en algo nos parecemos españoles e ingleses, a toro pasado todo el mundo parecía saber que Allardyce no era precisamente un ejemplo, nadie dijo nada hasta que los medios lo destapan. Entonces los periodistas del Telegraph anuncian que este es el primer caso, que tienen grabaciones de ocho entrenadores de la Premier League y dos de la Championship, crochet al hígado, cuesta pero resistimos en pie.

haselbainkLos acontecimientos se precipitan, Hasselbaink de QPR supuestamente implicado, Wright del Barnsley despedido del equipo de South Yorkshire, Massimo Cellino, propietario del Leeds, también implicado en las grabaciones, eso de cobrar comisiones ilegales por fichar jugadores de una determinada firma de representantes está feo, casi tanto como alinear a determinados jugadores para que negocien aumentos de sueldo con sus clubes y que parte de ese aumento vaya al bolsillo del entrenador en cuestión que los alineó. otro directo, este impacta en el mentón, trastabillados, un traspiés pero seguimos con la guardia en alto.

wrightNo es nuevo, pero duele, lo hemos visto en Italia con mucha profusión, en España los que por desgracia conocemos mínimamente las catacumbas podríamos decir muchas cosas, y eso mínimamente, rascas un poquito y el hedor es insoportable, con que los periodistas que están metidos de lleno en la vorágine del fútbol patrio tiene que alucinar y tener un estómago de hierro, más que un artículo, podríamos escribir un libro de no ser porque sin pruebas uno no puede decir determinadas cosas, cosa que ante todo me parece lo más normal del mundo. Eso sí, en España todo se tapa, así podemos darnos golpes de pecho y lecciones de (falsa) moralidad.

Inglaterra era nuestro mundo mágico, donde el fútbol pese a los cambios se mantenía más o menos puro, evidentemente era el pensamiento romántico, sus entresijos no iban a ser diferentes a los del resto si pensamos de forma racional.

En la mano de la FA está el poner las cosas en su sitio, está muy bien prohibir los fondos de inversión, las comisiones y evidentemente los sobornos o los amaños, esto último traspasa el ámbito deportivo o mercantil para adentrarse directamente en el fango penal, pero o se hace un seguimiento riguroso de que esta normativa se cumpla, o no servirá de nada, solo para decir lo limpios que somos pero no demostrarlo, cuando las instituciones, en este caso la FA, fallan, nos queda la prensa, que nos pone delante las miserias en carne viva, esas miserias que mientras no se tomen en serio de una manera real, acabarán por matar algo como es el fútbol.

Por cierto, mientras escribo esto leo que Harry Redknapp fue grabado diciendo que algunos jugadores que ha entrenado, apostaban en partidos que ellos mismos jugaban, evidentemente cosa prohibida. Gancho que entra directo al mentón y, ahora sí, besamos la lona.

Aitor Alexandre

*Todas las fotos de este artículo están sacadas de la web del Telegraph.