Lincoln, o tocar la gloria con la yema de los dedos

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Cuando escuchamos la palabra Lincoln, el subconsciente nos traslada al continente americano, lo primero que se nos viene a la cabeza es el presidente norteamericano que abolió la esclavitud, o incluso la mítica marca de automóviles; pero amigos, Lincoln es mucho más, y está en Inglaterra.

La capital de Lincolnshire, una pequeña ciudad de 89.000 habitantes antaño presa de las incursiones vikingas, ha dado una lección de la forma en la que se deberían dar lecciones de orgullo y respeto, a través del fútbol. Evidentemente, como buena ciudad inglesa, Lincoln tiene su equipo de fútbol, el Lincoln City F.C., fundado en 1884, su palmarés incluye tres campeonatos de la antigua Division 3 (North) (temporadas 1931/32, 47/48 y 51/52) y uno de la antigua Division 4 (actual League Two) en la temporada 1975/76, dirigidos por el que después sería encargado de la selección inglesa Graburnley-v-lincoln-city-the-emirates-fa-cup-fifth-roundham Taylor.

La mejor clasificación de su historia la alcanzaría en la temporada 1901/02, al acabar 5º en la antigua Division 2 (actual Football League Championship). La última temporada que el club militó en dicha categoría fue la 1960/61, no habiendo vuelto a ella desde entonces.

Los “imps” como son conocidos, vivieron su tragedia, corría el 1985 cuando en un encuentro intrascendente ante el Bradford, un incendio provocado posiblemente por la colilla de un cigarro, envolvía en llamas el Valley Parade, el estadio del Bradford.

La desgracia nos dejó 56 fallecidos, aún hoy, desde niños pequeños hasta el antiguo presidente del club, de 86 años. Los espectadores que optaron por huir a través de los estrechos accesos se encontraron con las puertas cerradas. Aquellos que saltaron al césped tuvieron más suerte. El partido fue suspendido y nunca más se repitió ni jugó el tiempo restante. Irónicamente, el viejo tejado de madera iba a ser sustituido a partir del día siguiente, ya que no cumplía con la normativa de seguridad vigente en la división a la que el Bradford City jugaría la siguiente temporada.

El desastre se conmemora anualmente con ceremonias en Bradford y en Lincoln, así como con un torneo en Pascua que reúne a equipos europeos y de las dos ciudades. Por su parte, el Lincoln City homenajeó a sus dos seguidores fallecidos js121057901_reuters_lincoln27s-alan-power-terry-hawkridge-and-teammates-celebrate-after-the-match-large_trans_nvbqzqnjv4bqquiyqjlsq9p2nqkr_pxpifaul762kxdqcelrrxtjc54en la catástrofe, Bill Stacey y Jim West, poniendo su nombre a una tribuna (la Stacey-West Stand).

Una historia no muy lustrosa, un hecho luctuoso… y de repente, con el equipo en quinta división, siendo una escuadra amateur, en 2017… tocar la gloria con los dedos, la gloria que para los modestos sólo puede proporcionar el torneo más antiguo del mundo, el más espectacular y el que nos proporciona muy de tarde en tarde gestas heroicas protagonizadas por equipos compuestos por pequeños duendes (imps).

Que el Lincoln se haya colado en los cuartos de final de la FA Cup, no es algo casual, no se basa únicamente en un día de gloria en Turf Moor.

Había eliminado con anterioridad y de manera consecutiva a dos equipos de Championship, primero al Ipswich Town y después al nada más y nada menos que actual líder de la segunda división, el potente Brighton, claro candidato al ascenso a la Premier League.

Antes de la disputa de la quinta ronda, los del Lincoln ya habían realizado un campeonato notable, lo que vendría el pasado sábado 18 de febrero de 2017 en Turf Moor ante el Burnley, un equipo de Premier League, catapulta a los “imps” a la categoría de leyenda.

El minuto 89, Raggett mandando el cuero al fondo de la red (más o menos, ya que el meta del Burnley lo atajó, una vez había sobrepasado la línea, cierto es) cuando los del Burnley más apretaban, los 5 minutos de añadido más agónicos que se recuerdan en un terreno de juego… y finalmente ver a un equipo amateur en los cuartos de final de la FA Cup, algo que no se veía desde hacía 103 años, cuando lo consiguió el Queens Park Rangers.

¿Será el principio de una época dorada para los de Lincolnshire? Los “imps” marchan líderes en National League, con el ascenso a League Two en la mano. Quién sabe, quizás la eliminatoria de Copa ante el Arsenal sea el acicate que necesitan para dejar atrás una historia marcada por la modestia y pensar en grande.

Y es que la Copa, casi siempre acaba convertida en un cuento de hadas para alguno de sus participantes, bueno, un cuento de hadas o de duendes.

Aitor Alexandre