George Hilsdon: la primera leyenda del Chelsea

En marzo de 1905 la Football League vive su 17ª temporada, un curso que terminará ganando el Newcastle, que queda un punto por encima del Everton, y que verá el ascenso del Liverpool, entonces en la Second Division junto a otros equipos como el Manchester United.

El día 10 de aquel marzo se firma el nacimiento del Chelsea FC en el pub The Rising Sun. La idea llegó de manos del empresario Gus Mears y su hermano Joseph, quienes en 1904 habían adquirido el estadio de Stamford Bridge, inicialmente pensado para que lo ocupase el Fulham.

Procedente del Rangers (también pasó por Everton y Southampton) llegó al club en abril de 1905 John Tait Robertson, un escocés que se convirtió en el primer fichaje del Chelsea y en el jugador que anotó el primer gol del equipo en competición oficial.

Curiosamente, a los 28 años, Robertson asumió el cargo de jugador-entrenador, convirtiéndose en el primer manager de la historia del Chelsea e iniciando un tour por el país para reclutar jugadores y mover hilos para lograr la entrada de los Blues en la Division Two.

Robertson utilizó todos sus contactos más allá de Inglaterra (fue internacional con Escocia, a la que capitaneó en un par de ocasiones) para lograr conformar una escuadra competitiva en la que estuvieron el famoso (y pesado) William “Fatty” Faulke y Jimmy Windridge, que costó 190 libras.

El Chelsea había intentado sin éxito su entrada en la Southern League debido a la oposición de Fulham y Tottenham, pero acabó entrando en la Football League (Division Two), que aceptó su candidatura el 29 de mayo de 1905 junto a Hull City, Leeds City y Clapton Orient.

El Chelsea debutó en liga el 2 de septiembre de 1905 con su visita al Stockport County y consiguió sus dos primeros puntos de la temporada en la siguiente jornada. Fue en casa del Blackpool con un gol de Robertson en el minuto 80 el 9 de septiembre de 1905.

No le fue nada mal su primera aventura liguera a los Blues, que terminaron en tercera posición con 53 puntos. El torneo se lo llevó el Bristol City, que subió de categoría automáticamente. El Manchester United también ascendió a Primera tras lograr la segunda plaza.

El Chelsea no tendría que esperar mucho más para alcanzar la élite del fútbol inglés, algo que logró en la siguiente temporada, la 1906-1907. Lo hizo ocupando la segunda plaza con 57 puntos. El ascenso directo recayó en el Nottingham Forest, campeón de la categoría.

Para entonces, los Blues ya contaban en sus filas con George Hilsdon, un joven del West Ham que había sido recomendado a Robertson y que aterrizó en Stamford Bridge en la primavera de 1906 por cuatro libras semanales.

Hilsdon cayó de pie en el club y su debut no pudo ser más prometedor: marcó cinco goles en la victoria 9-2 contra el Glossop North End el 1 de septiembre de 1906. Aquella mítica actuación le valdría el apodo de Ametralladora Gatling, del que ya nunca se separaría.

La ametralladora Gatling fue un arma de fuego de repetición con cañones rotativos que se accionaban mediante manivela y que podía efectuar entre 350 y 400 disparos por minuto. Fue diseñada por Richard Jordan Gatling en 1861.

En un principio parecía que el matrimonio Robertson-Hilsdon sería el que llevaría al éxito al Chelsea y sería duradero, pero el primero renunció abruptamente al cargo en noviembre de 1906 entre los rumores de su excesivo cariño al alcohol.

Robertson fue sustituído por William Lewis, que venía ocupando la secretaría del club desde la primavera de 1905, cuando abandonó el mismo cargo en el Brentford. Fue el primer Secretario de los Blues y en su paso por el banquillo llevó al equipo a la Primera División.

George Ametralladora Gatling siguió a lo suyo. 27 tantos en su primera temporada y 26 a la siguiente, dejando actuaciones tan sonadas como los seis goles que marcó al Worksop Town en FA Cup el 11 de enero de 1908, todavía un récord en el club.

Ametralladora Gatling se convirtió en el primer jugador de los Blues en anotar 100 goles, marcando un total de 108 en sus 164 partidos (1906-1912), lo que le tiene todavía como el noveno máximo goleador de la historia del Chelsea.

A nivel internacional, Hilsdon marcó 14 goles en sus 8 aparición con los Three Lions, incluyendo ocho tantos en la primera gira de la selección fuera de las Islas: un doblete a Austria y otro a Bohemia y cuatro tantos a Hungría en junio de 1908.

La carrera de Ametralladora Gatling fue apagándose lentamente, algo que se achacó a un par de lesiones pero que principalmente se debió a su alcoholismo. En 1912 regresó al West Ham, donde jugó 69 partidos antes del estallido de la Primera Guerra Mundial.

Robertson y Hilsdon fueron dos de los primeros grandes nombres de la historia del Chelsea. Sobre todo el segundo, un personaje algo olvidado por la afición de los Blues hasta hace unos años. Como sus trayectorias, sus finales no pudieron ser más diferentes.

Tras abandonar el Chelsea, Robertson fue jugador-entrenador del Glossop North End hasta 1909. Después pasó por el banquillo del filial del Manchester United y marchó al MTK Budapest. Murió en 1935 tras una larga enfermedad arropado por un buen puñado de viejos amigos.

Ametralladora Gatling intentó evitar por todos los medios marchar a las trincheras hasta el punto de darse a la fuga. Fue capturado por la policía en una granja en la que se ocultó durante unos quince días y fue obligado a alistarse.

El jugador luchó en el Frente Occidental donde fue gravemente herido tras un ataque con gas mostaza. Terminada su carrera en el fútbol y finalizada la guerra, Hilsdon trabajó como camarero, llevó su propio pub y organizó todo tipo de juegos nocturnos en el East End.

Su alcoholismo terminó por matarlo. Murió en Leicester en 1941, con 56 años, y tan solo cuatro personas acudieron a su funeral. Lo enterraron en una tumba sin nombre.

En octubre de 2015, un grupo de aficionados del Chelsea iniciaron una campaña para recaudar fondos para comprar una lápida con el nombre de George Hilsdon y darle una correcta sepultura. El primer gran goleador del club necesitaba ser honrado.

En Stamford Bridge se recuerda a Ametralladora Gatling con su silueta modelada en una veleta. Una veleta que se dice que trae mala suerte al club si desaparece de su lugar, como ya ocurrió a finales de la década de los 70. Pero eso es otra historia.

 

Álvaro Ramírez

(Podéis leer el artículo original en el blog de Álvaro Ramírez)