El Manchester United descose el traje de Sarri

Chelsea y Manchester United, Manchester United y Chelsea; el enfrentamiento estrella de los octavos de final de la FA Cup se jugaba en Stamford Bridge. Ambos equipos llegaban en una dinámica muy distinta: los de Sarri llegaban al duelo con muchas dudas en su juego, mientras que los de Solskjaer, pese a la derrota ante el PSG, siguen confirmando su mejora. El planteamiento inicial de los de Solskjaer fue muy interesante en la colocación de las piezas, un rombo en el centro del campo: Mata por detrás de Rashford y Lukaku, Matic como ‘5’ y Pogba y Ander Herrera como interiores. Mientras que el Chelsea salía con el 4-3-3 típico.

En los primeros 20-25 minutos de partido vimos al ‘mejor’ Chelsea del encuentro. Los de Sarri tuvieron el balón, ponían el ritmo de partido y se les veía más metidos que el United; todo esto es propio de un equipo que necesitaba ganar como el comer. Pero en frente estaba el Manchester United, quienes, con el paso de los minutos, fueron estructurándose y metiéndose en el partido cada vez mejor. Los de Solskjaer hicieron mucho daño sin balón -esto fue la clave del partido-, esperando muy bien plantados en defensa ante la lenta circulación de balón de los de Sarri, y, en cada robo de balón, los jugadores del United volaban. Esto hizo mucho daño a un Chelsea que, como consecuencia de la lenta circulación de balón, pecó, en muchas situaciones de robo del United, de lentitud en la transición defensiva. Y es que este Manchester es un equipo que penaliza mucho los errores del rival, tanto en la zona central (centrales y medio), o por la espalda de los laterales (la llegada en segunda línea de Ander Herrera en el primer gol).

Hay varios aspectos positivos que hay que destacar del United en el partido de ayer en el Bridge: la constante movilidad de Marcus Rashford y el cómo arrastraba Lukaku a los centrales ‘blues’ fueron determinantes en ataque; los balones filtrados por Paul Pogba (gol y asistencia) y Juan Mata y, el incansable Ander Herrera. Al United se le fue poniendo el partido de cara con el paso de los minutos viendo como el Chelsea iba dejando unos espacios que, con la visión de juego de Mata y Pogba, y la velocidad de Rashford; fueron aprovechados a la perfección.

Los problemas, con y sin balón, del Chelsea, en el partido de ayer, se vieron y, cómo no, los sufrieron ante el planteamiento del United. En aspectos ofensivos y de creación, los ‘blues’ centraron el ataque en Hazard, todo Hazard y siempre Hazard. El Chelsea tuvo, y tiene siempre, la tendencia de buscar siempre banda izquierda -la de Eden- para hacer daño al rival, y ayer, el United, estuvo muy bien cubriendo es banda. Pero vamos a hablar de un jugador que ayer volvió a dejar, bajo mi punto de vista, una pobre actuación: Marcos Alonso.

El Marcos Alonso lateral izquierdo está muy lejos del Marcos Alonso carrilero izquierdo, tanto en defensa como en ataque. Es un jugador con una tendencia clara a ser muy profundo en ataque -con desacierto en varias acciones- y que no está -sobre todo en el primer gol ayer de Ander Herrera- del todo rápido en la transición defensiva. No es su posición natural, y se nota; pero sus subidas al ataque se pueden ver perjudicadas por la tendencia de Mateo Kovacic de caer muchas veces a su banda e interferir, entonces, sus incorporaciones ofensivas.

Al Chelsea actual le podríamos catalogar como un equipo muy plano, una defensa insegura y vulnerable, y con pocas ideas en ataque (con un Higuaín que no está aportando lo que se le pide). Este Chelsea está perdiendo pistonadas respecto al buen inicio de temporada y las buenas sensaciones que mostró.

 

Albert Quera