Harry Winks para Pochettino

Las recientes lesiones de Harry Kane y Dele Alli, la marcha de Son a la Copa Asia y la marcha de Dembélé a China -factor por el que Winks ha tenido más protagonismo- han sido los golpes morales que estaba recibiendo el Tottenham en un tramo decisivo de la temporada. Todo esto ha llevado a que Mauricio Pochettino tenga que retocar algunas variantes tácticas para ofrecer vías que beneficien al equipo. Seguramente, y posiblemente algunos no estén de acuerdo conmigo, el Tottenham se encuentra en su temporada menos brillante desde que Mauricio está en el banquillo. Pero, pese a esto, el equipo está mostrando una madurez competitiva que les está permitiendo estar en el “top 3” en la Premier y con pie y medio en los cuartos de final de Champions.

El cambio que más repercusión ha tenido en el juego y en el equipo ha sido Harry Winks en el centro del campo. Junto con Sissoko y con el apoyo constante de Eriksen, ha sabido adaptarse al juego del equipo e ir creciendo partido tras partido. La pareja de mediocentros Sissoko-Winks se ha entendido y complementado bien, la potencia y el despliegue físico del francés ha sido lo que más ha ayudado a Winks a tener la importancia que tiene en la medular, sobre todo sin balón y encontrar en Sissoko un socio para que el francés sea más importante en la conducción. Porque Winks empezó en un rol tratando de conducir el balón más de lo que debía y, con el paso de los partidos, ha ido retrasando su posición para ser el primer pase para salir jugando. Su mayor participación en los primeros pases desde atrás y la conexión con Eriksen han sido los principales causantes de que Winks sea uno de los futbolistas de la plantilla que más pases da.

Valen ver pocos partidos de Winks para observar que su juego es muy sencillo. No se complica en ninguna jugada y retiene muy poco el balón en sus pies -lo mueve muy rápido-, aspecto que hace que Winks sea tan importante. Es por ello que cuando el centrocampista inglés, cuando tiene que retener el balón, dependiendo del contexto en el que se encuentre; le cuesta más aportar cosas positivas que negativas. Winks es un jugador hecho para repartir -o ser una pieza importante en esto- y no un jugador para lanzarse. En campo propio tiene la capacidad de saber el cómo, el cuándo y el dónde para recibir y saber quién es el mejor receptor para que el juego del Tottenham tenga más fluidez y llegar a los atacantes.

Para este Tottenham, Winks es una respuesta positiva para que Pochettino encuentre en él un jugador con capacidad para conectar con los de arriba e imprimir otro ritmo ofensivamente. El centrocampista inglés está sumando muchos minutos, aspecto que en temporadas anteriores no había podido por culpa de las lesiones, y está dejando buenas actuaciones para consolidarse en el equipo titular. Además, tras la marcha de Dembélé, Winks es participe de un contexto distinto donde asume una mayor responsabilidad dentro de la plantilla. Su aparición en el equipo ha sido un impulso para el equipo, porque, a pesar de su juventud, está mostrando madurez en su juego.

Albert Quera