Música en las gradas: 5 himnos del fútbol inglés

Lo cierto es que no podríamos vivir sin muchas cosas. Personalmente, sin fútbol y sin música. Junto con algunas más. Las gradas serían un lugar mucho más triste si los hinchas de los millones de equipos que pueblan el planeta fútbol no acompañasen las hazañas de los suyos con bonitas coreografías y cánticos de lo más variado.

El Reino Unido es, sin lugar a dudas, el lugar de explosión de grandes bandas de la historia de la música. Beatles, Rolling Stones, The Who, Led Zeppelin. La rabia de los Sex Pistols o la intelectualidad punk de The Clash. La electricidad de Iron Maiden, el eclecticismo de David Bowie o el advenimiento de aquello que se llamó brit pop por obra y gracia de Oasis. Del rock al heavy metal pasando por el punk, el dance o el acid house.

No es de extrañar que las gradas de los campos de fútbol a lo largo y ancho de Inglaterra se contagiasen de la fiebre musical como valor de la cultura popular. De sonidos propios del folklore tradicional a singles grabados para ocasiones especiales y adaptaciones de canciones de éxito. Recupero cinco himnos relevantes que pueden escucharse en las gradas del fútbol inglés y cuento su historia.

Nunca caminarás solo

Es el himno entre los himnos, y su estribillo, cantado a cappella por el público de un estadio tan mítico como Anfield, pone los pelos de punta.

La canción original fue compuesta por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein para un musical de Broadway titulado Carousel que fue un verdadero éxito. Desde su estreno, la canción You’ll Never Walk Alone, que sonaba dos veces durante la obra, fue versionada por multitud de artistas: Frank Sinatra, Nina Simone, Louis Armstrong, Elvis Presley, Die Toten Hosen, Johnny Cash e, incluso, la banda punk de Ipswich The Adicts.

El Liverpool la tomó como suya en los años 60, convirtiéndose en todo un icono del club, hasta el punto de que en su escudo quedase grabado el título de la canción.

El tema fue popularizado en Inglaterra por la banda Gerry & The Peacemakers, que grabó su versión en 1963 y alcanzó el número uno de las listas de ventas.

Originarios de Liverpool, fue una de las numerosas bandas que surgieron a rebufo del éxito de los Beatles. Encasillados en la subcultura mod, estuvieron representados por Brian Epstein, que también era mánager de los Beatles, y hasta el repentino éxito del You’ll Never Walk Alone se hartaron de tocar su primer single How Do You Do It?, una canción que había rechazado John Lennon.

Esas bonitas pompas en el aire

En el estadio del West Ham suelen verse unas hermosas burbujas flotando en el ambiente antes de cada partido, las pretty bubbles a las que se alude en el I’m Forever Blowing Bubbles, la canción por excelencia que acompaña las hazañas de los Hammers.

El tema surgió también de un musical para Broadway titulado The Passing Show of 1918. Interpretado por Helen Carrington y con la autoría del colectivo denominado Jaan Kebrovin, pseudónimo bajo el que se escondían James Kendis, James Brockman y Nat Vincent, la canción pronto se convirtió en un éxito.

Pasó a ser interpretada por las mejores bandas de jazz de finales de la década de 1910 y principios de los años 20, entre ellas la Original Dixieland Jazz Band de Nueva Orleans, que lideraba el trompetista Nick LaRocca.

El desorbitado éxito del tema pilló desprevenidos incluso a sus autores. Sonaba en todos y cada uno de los music halls, era la canción de cabecera de Harpo Marx, se utilizaba como fondo en numeros dibujos animados (entre ellos los cartoons del famoso Piolín) y fue utilizada en varias película como El enemigo público de James Cagney y ya, muy posteriormente, en Acordes y desacuerdos, de Woody Allen.

Para cuando la canción estaba muy popularizada, Charlie Paynter, entrenador del West Ham de 1932 a 1950, la introdujo en el club y terminaría siendo una de sus señas de identidad y uno de los himnos más reconocibles del fútbol inglés. Una de sus versiones más conocidas, sobre todo por la relación existente entre la subcultura skinhead y el West Ham, es la que realizó la banda Cockney Rejects en 1980 coincidiendo con la final de la FA Cup que enfrentó a los Hammers contra el Arsenal y que terminaría ganando el West Ham.

Entre lunas y Oasis

Musicalmente hay muchas lunas, pero la más famosa de todas es la Blue Moon de Richard Rodgers y Lorenz Hart de 1934, una canción reinterpretada hasta la saciedad y cuya versión más famosa es la de 1961 que cantó el grupo de doo-wop The Marcels. Desde entonces, la popular luna azul ha pasado por el filtro de artistas de la talla de Django Reindhart, Billie Holiday, Ella Fitzgerald, Dizzie Gillespie, Louis Armstrong, Sam Cooke, Frank Sinatra, Dean Martin, Elvis Presley, The Supremes, Bob Dylan o Rod Stewart. Su halo de balada fácil hizo que se atrevieran con ella The Ventures, una de las bandas surf por excelencia.

Una de las versiones más recientes la hizo Beady Eye, la banda que formó Liam Gallagher tras la ruptura de Oasis.

El Blue Moon se une así a otros cánticos que pueden escucharse en las gradas del Etihad como Delilah o el Always Look on the Bright Side of Life, popularizado por los Monty Phyton en La vida de Brian.

Sonido militar

Menos famosa fuera de Inglaterra, lo cierto es que la canción Blaydon Races goza de su cuota de popularidad, sobre todo en lo relacionado con lo militar. Escrita en 1862 por Geordie Ridley ha sido utilizada durante mucho tiempo como himno extraoficial de la zona de Tyneside.

Militarmente, la canción fue adoptada por la Royal Northumberland Fusiliers, el Regimiento de Infantería de la Armada Británica y, a día de hoy, sigue siendo el himno del Royal Regiment Fusiliers, descendientes de los anteriores.

Como himno futbolístico, el Blaydon Races puede escucharse en boca de muchos aficionados. Reconocida oficialmente como la canción de cabecera del Newcastle, ha sido adaptada por otros clubes que han cambiado las referencias geográficas y las palabras dialécticas acomodándolas a su gusto. Así, es cantada por hinchas del Sunderland, Walsall, Burnley, Brighton, Bolton, Blackburn Rovers o Gateshead. Del mismo modo, los aficionados del Queens Park Rangers utilizan un cántico muy similar.

Azul y reggae

Los detractores del equipo dirán que tiene nuevo hasta el himno. El Chelsea, acomodado en la cima y el éxito en años recientes adoptó el Blue is the Colour como su canción principal en 1972.

El tema fue lanzado bajo el sello Penny Farthing Records y en el participaron algunos jugadores de la plantilla de entonces como Ron Harris, Peter Houseman, David Webb o Peter Osgood. El sencillo vio la luz con la ocasión de la final de la League Cup de 1972 que enfrentó al Chelsea contra el Stoke City y que acabaron llevándose los Potters.

Aunque perdieron aquella final, la canción se alzó al puesto cinco de las listas de ventas en Reino Unido, convirtiéndose en uno de los sencillos más populares de la década y manteniéndose como símbolo del club.

Junto al Blue is the Colour, es habitual escuchar a los hinchas del Chelsea batiendo palmas y gritando el nombre de su equipo al ritmo de un sonido reggae. The Liquidator es una instrumental de 1969 grabada por Harry J All Stars, rimbombante nombre bajo el que se encontraba Harry Zephaniah Johnson y su banda.

Harry J nació en Westmoreland Parish, Jamaica, y fue principalmente conocido por el estudio de grabación llamado Harry J Studio, donde Bob Marley & The Wailers, The Who o los Rolling Stones dieron forma a alguno de sus discos en los años 70.

Musicalmente vivió su mayor éxito con The Liquidator, versionada después por The Specials, un tema que se convirtió en himno de la subcultura skinhead. Junto al Chelsea, la canción también puede escucharse en las gradas del Wycombe Wanderers, Northampton Town, West Brom, Wolverhampton, Yeovil Town y St. Johnstone. Eso sí, el Chelsea mantiene su versión de haber sido el primer equipo en utilizarla allá por 1969, cuando Bonetti, Osgood o Hollins se la cantaron en el vestuario al entrenador Dave Sexton.

Uno de los equipos que ha hecho mayor gala de la canción ha sido el West Brom. El tema estuvo prohibido durante un tiempo en The Hawthorns debido a la creencia de que promovía el hooliganismo. La canción se reintrodujo en la temporada 2005-06, y los hinchas hicieron uso de un lenguaje poco apropiado que seguía al batir de palmas, por lo que se volvió a prohibir hasta los play-off de la Championship 2006-07.

Para el 2014, con Pepe Mel en el banquillo de los Baggies, cuando parecía que se había olvidado, se hizo un llamamiento para rescatarla e introducirla en medio de los cánticos que debían hacer subir la temperatura en un partido contra el Cardiff. La relevancia de la canción llevó a algunos aficionados a señalar que: “Si logramos traer de vuelta The Liquidator, será una de las mejores decisiones que hemos tomado en la temporada”.

(Artículo publicado originalmente en England Calling)

Álvaro Ramírez