El fútbol y el Ejército Británico: la Army FA y la Army Cup

Los soldados han disfrutado de muchos deportes a lo largo de la historia del Ejército. El ASCB (Army Sport Control Board), fundado en 1918 y con sede en  Aldershot, organiza competiciones en 53 disciplinas, realiza tours en más de 30 países y cuenta con 42 asociaciones afiliadas.

En cuanto al fútbol, el Ejército ayudó a su expansión a lo largo del Imperio, siendo uno de los deportes más populares. Una ilustración de 1878 entre el 59º Regimiento y la guarnición de Kandahar ejemplifica uno de los primeros partidos de fútbol jugados en Afganistán.

Además, los soldados tuvieron su importancia en el desarrollo del fútbol, formando parte de los comités de la FA y ayudando al crecimiento de este deporte. 1st Surrey Rifles, Black Watch, Civil Service o Royal Artillery, fueron algunos de los equipos que gozaron de relevancia.

EL CASO DEL ROYAL ENGINEERS

El equipo más importante relacionado con el Ejército fue sin duda el Royal Engineers. Fundado en 1863 bajo los auspicios del Coronel Sir Francis Arthur Marindin, el club representaba al Cuerpo de Ingenieros del Ejército Británico, conocidos popularmente como Zapadores (Sappers).

Marindin, educado entre Eton y la Academia Militar de Woolwich, participó en la Guerra de Crimea. Fue, además, presidente de la FA de 1874 a 1890 y un reputado árbitro que pitó ocho finales de FA Cup, siete de ellas consecutivas (1884-1890).

Si por algo fueron conocidos los Royal Engineers fue porque se les consideró pioneros en la práctica del fútbol combinativo en detrimento del individualismo que primaba  en el resto de equipos. Un estilo que fue muy destacado en la prensa tras sus encuentros con el Wanderers.

El equipo de Marindin fue el primero en realizar un tour que les llevó por Nottingham, Sheffield y Derby en 1873, provocando que su vistoso estilo de juego calase en los lugares visitados y comenzara a desarrollarse, tomando especial relevancia en la zona de Sheffield.

Su última participación en la FA Cup llegó en la temporada 1882-83, en la que cayeron 6-2 en la cuarta ronda contra el Old Carthusians, otro de los equipos con origen en la escuela, concretamente en Charterhouse, y que había levantado el título de copa en 1881.

Para entonces, el Royal Engineers había participado en la primera final de FA Cup de la historia, el 16 de marzo de 1872, cayendo 1-0 en el Kennington Oval contra el Wanderers. En 1874 perderían otra final, aquella vez contra el Oxford University.

Su mayor triunfo llegaría en 1875, cuando se hicieron con la copa al ganar al Old Etonians en una final que necesitó de replay (1-1 y 2-0). La de 1878 sería su última final, en la que la suerte volvió a caer del lado de los Wanderers (3-1).

En 1888, con Marindin en la presidencia de la Football Association, el auge del profesionalismo y el inicio de la Football League, se crea la Army Football Association, a la que se unió el Engineers. Los equipos que formaron la AFA se organizaron primero en batallones y, más tarde, en regimientos.

Con base en Clayton Barracks, Aldershot, la AFA no solo organiza torneos entre clubes militares. En 1901 jugó su primer partido contra equipos civiles, el Dorset y el Surrey County. El primer equipo de la Football League en medirse a un club del Ejército fue el Tottenham en 1902.

La competición por excelencia de la AFA es la Army FA Challenge Cup, que celebró su primera edición el 27 de marzo de 1889 y en la que salió vencedor el equipo del 2º Batallón de los Argyll & Sutherland Highlanders, un regimiento de infantería formado en 1881.

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL Y EL BATALLÓN DEL FÚTBOL

El estallido de la Primera Guerra Mundial llevó a la suspensión de la Army Cup y afectó también a la Football League, aunque se siguió jugando al fútbol en Inglaterra. La Gran Guerra impulsó el fútbol femenino y llevó a los futbolistas a las oficinas de reclutamiento.

Al llamamiento a la lucha de Lord Kitchener, Ministro de Guerra que llegó a reclutar a más de 500.000 hombres, pronto se unieron numerosos deportistas. Con respecto a los futbolistas, el club era el que decidía si sus jugadores iban o no a la guerra.

El número insuficiente de futbolistas profesionales alistados hizo que se acusara a los jugadores de traidores, cobardes y afeminados o se llamara a la abolición del fútbol, la anulación de contratos o a la prohibición de la entrada a los estadios a menores de 40 años.

Inspirados por el éxito del Batallón McCrae, formado en Edimburgo en noviembre de 1914, comenzó su actividad el 17º Batallón del Regimiento de Middlesex, conocido popularmente como The Football Battalion, el Batallón del Fútbol.

El éxito de la convocatoria fue inmediato, llegando a reunir a más de 120 futbolistas en su primer mes y llevando a la formación, en junio de 1915, del 23º Batallón del Regimiento de Middlesex, que pasaría a ser llamado 2nd Football Battalion.

El Batallón del Fútbol estuvo comandado por el Mayor Frank Buckley, jugador del Brighton, Birmingham o Derby County y que, tras la guerra, entrenaría a Norwich, Wolves, Notts County, Hull City y Leeds United.

Finalizada la Gran Guerra, el fútbol fue poco a poco volviendo a la normalidad. La Army Cup de 1920, ganada por el Cuerpo de Médicos del Ejército, fue vista por 15.000 espectadores y contó con la presencia de los Reyes y los Príncipes de Inglaterra.

Ese mismo año se formó se formó el Comité de Árbitros de la Army FA y el estadio de Aldershot pasó a manos del Army Sports Control Board por £822. A las puertas de la Segunda Guerra Mundial, el panorama volvió a tornarse gris para la población británica.

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y LA LEAGUE WAR CUP

Tras la invasión de Polonia por orden de Adolf Hitler el 1 de septiembre de 1939, Neville Chamberlain declara la guerra a Alemania. El gobierno inglés prohíbe las grandes aglomeraciones de gente, haciendo hincapié en las multitudes que acudían a los eventos deportivos.

Aunque se dio permiso a los clubes para disputar partidos amistosos, la Football League acató la norma de seguridad y detuvo la competición oficial, formándose entonces diversos campeonatos regionales con unos estadios que limitaban sus aforos (por debajo de 8.000 personas).

Como ocurrió en la Gran Guerra, numerosos futbolistas abandonaron sus carreras para luchar en el frente. No hay cifras establecidas, pero alrededor de 780 futbolistas participaron en la contienda, buena parte de ellos del Wolverhampton, Liverpool, Huddersfield y Leicester.

Junto a las ligas regionales y tras la suspensión de la FA Cup, se creó la League War Cup, que pese al peligro de los bombardeos de la Luftwaffe, consistió en 137 partidos (replays incluídos) y una final en Wembley ante 42.000 personas en su primera edición (1939-1940).

En el frente, el fútbol continuó siendo la principal válvula de escape ante el horror de la guerra. A los partidos de las trincheras se sumaron los clubes que se formaron en los campos de prisioneros, que solían tomar nombres de equipos reales en activo.

Ya en la Gran Guerra, el fútbol entre prisioneros había servido para levantar la moral. Del campo de Ruhleben, por ejemplo, salieron Mr. Pentland, Sam Wolstenholme o Steve Bloomer, todos ellos entrenadores en España tras la liberación del campo.

Terminado el conflicto y tras una dura posguerra, las cosas volvieron a su sitio. Regresó la FA Cup y la Football League retomó la actividad congregando a más espectadores que nunca y los torneos militares continuaron con normalidad.

Actualmente, la Army Cup se sigue celebrando, siendo uno de los eventos relacionados con el fútbol de siempre junto con los torneos amateurs. El último campeón fue el equipo del 1er Batallón del Regimiento de Yorkshire.

Aunque la mayoría de equipos con lazos con el  Ejército desaparecieron en la Inglaterra Victoriana, el Royal Engineers sigue en activo como un equipo de veteranos que, por norma general, se dedican a partidos de exhibición.

 

 

Álvaro Ramírez

(Publicado originalmente en The England Calling)