El gran cambio del Brighton

El Brighton es la sensación del inicio de la temporada 2020-2021 en la Premier League. Pero, lo cierto es que solo es una muestra del trabajo que se viene realizando desde la temporada pasada en los ‘seagulls’, desde el presidente, Tony Bloom hasta los jugadores, pasando por todo el staff técnico comandado por el entrenador Graham Potter. Pero, ¿cómo han llegado al punto de ser uno de los proyectos más estimulantes de la liga?

La era de Chris Hughton

El Brighton siempre ha sido un equipo más de Championship que de Premier League. Pero, a finales de 2014, llegó Chris Hughton al club. Los primeros meses fueron complicados e incluso estuvo coqueteando con el descenso a League One. En verano de 2015, llegó Knockaert al conjunto de las gaviotas. El belga fue capital en los futuros éxitos del Brighton. Con un fútbol de la vieja escuela, muy directo y defensivo, el Brighton se metió en los puestos de promoción a Premier League. Finalmente, no pudo ascender traes caer eliminado en las semifinales del playoff frente al Sheffield Wednesday. Pero, tras una temporada de ensueño, en la 16-17 el Brighton ascendió a la máxima categoría del fútbol inglés, y lo hizo con 3 partidos de margen. Su primer año en Premier, fue bastante cómodo y consiguió la permanencia con solvencia. Pero, la siguiente temporada, el estilo de Hughton quedó algo obsoleto, y tras un final de temporada muy malo, estuvo a punto de descender a Championship. Entonces, Tony Bloom entendió que algo había que cambiar y despidió a Hughton a final de temporada. Sue reemplazo fue Graham Potter, con quien el Brighton arriesgó y ganó.

El cambio de estilo con Graham Potter

Graham Potter tenía una carrera como entrenador muy lejos de la élite. Si bien es cierto que consiguió llevar al Ostersunds sueco de cuarta división a primera, ganando una copa y meterlos en Europa, su época en Inglaterra no era para echar cohetes, ya que en la 2018-2019 estuvo entrenando al Swansea, donde no consiguió el ascenso. Por lo que apostar por él parecía arriesgado.

Su llegada supuso un cambio en todos los sentidos desde el primer momento. En el mercado se buscaba talento joven. Llegaron fichajes como Maupay, Lamptey o Trossard. Con el sueco, el equipo jugaba un fútbol mucho más asociativo y el buen trato del balón no se negociaba. Pese a ello, el Brighton sufrió para mantenerse, pero ya se veían los detalles de lo que podía llegar a ser. En cambio, el pasado verano el Brighton volvió a fichar jugadores de un estilo específico que encajasen con la idea de Potter como Veltman, el cual venía de la escuela Ajax. También volvió Ben White de su cesión en el Leeds y ahora es un fijo en la defensa de 3 centrales del sueco.

Esta temporada, el Brighton busca lo mismo que la anterior, pero tiene los recursos que el entrenador necesitaba para desarrollar su juego. Por eso, es la revelación en este inicio.

Iker Valverde