La amenaza de volver a caer

Año y medio ha pasado desde el fatídico descenso del Fulham en la temporada 2018-2019. Entremedias, una épica vuelta a la Premier League tras vencer al Brentford en la prórroga de la final del playoff de ascenso con doblete de su lateral izquierdo, un gasto neto de 40 millones de euros para mantenerse en la máxima categoría del fútbol inglés y una pandemia que ha dejado todo patas arriba. Aun así, hay tantas similitudes entre ambos conjuntos, que parece no haber pasado nada. Bueno sí, que el maravilloso Craven Cottage luce vacío cada jornada, mientras es remodelado.

Fragilidad defensiva

En aquella temporada del último descenso, los ´cottagers´ encajaron 81 goles en Premier League. Odoi, Chambers, Ream y Christie fueron los defensas más utilizados. En el banquillo estaba Rainieri, un entrenador que se había caracterizado por su solidez defensiva en Leicester. El italiano probó distintos esquemas para parar la sangría goleadora, pero no lo pudo evitar y acabó cesado antes de acabar la temporada.

En la presente campaña, en el banquillo se encuentra Scott Parker y la línea defensiva completa ha cambiado. Las llegadas de Adarabioyo y Andersen para el eje de la zaga parecen haber mejorado al equipo. No obstante, el Fulham que sigue siendo un equipo que encaja gol todos los partidos, pese a que Areola en portería esté dejando grandes actuaciones. El flojo nivel defensivo de los ´whites´ se debe también a la pasividad de los hombres del centro del campo. Tanto Zambo Anguissa como Mario Lemina están descuidando su espalda constantemente, dejando a su defensa vendida y teniendo que correr siempre para atrás. El camerunés juega como si el aspecto defensivo no fuese con él, volviendo al trote en cada transición defensiva, lo que le ha costado la suplencia en varios encuentros.

Nula creatividad

Pese al buen pie de Tom Cairney, el conjunto londinense no está pudiendo generar juego en campo rival. La mayor fuente de peligro está siendo las incorporaciones de sus laterales. Pero, el jugar con Robinson y Aina tan altos, ayuda a provocar desajustes en defensa, ya que no están sabiendo medir sus internadas.

Cuando Scott Parker busca ser más conservador y contener a sus laterales, todo lo basan en los envíos largos a Mitrovic, y a partir de la pelea del serbio empezar a jugar. El delantero no está ganando 3.9 duelos aéreos por partido, pero la segunda línea no está acompañando, por lo que el juego del Fulham no está teniendo continuidad. Además, los pupilos de Scott Parker están teniendo muy mala suerte con los penaltis. Ya son tres los que han fallado.

Pasadas 10 jornadas, el Fulham está inmerso, una vez más, en los puestos de descenso. Otro año más que van a contrarreloj. La lucha por el descenso ya parece marcada y los londinenses entran en todas las quinielas para volver a caer.

Iker Valverde