El amargo final a una historia preciosa

Llegó la noticia que nadie quiso dar. Chris Wilder deja de ser entrenador del Sheffield United, según informó el club, por mutuo acuerdo. Los malos resultados no han sido tan claves en la decisión como sí las diferencias con la propiedad saudí que dirige al club, puesto que, a pesar de ésta mala temporada, Wilder se había ganado el crédito de continuar y volver a intentar el ascenso. El técnico, aficionado a los ‘blades’ desde pequeño, deja el club con dos ascensos a su espalda y siendo el tercer entrenador con mejor porcentaje de victorias de la historia del club (46,7%). Como bien dijo Dean Henderson, su estatua en Bramall Lane debería estar en camino. El actual entrenador del equipo sub-23, Paul Heckingbottom, se hará cargo de la primera plantilla hasta encontrar un sustituto.

El Sheffield United presentó a Chris Wilder como nuevo entrenador del club en mayo de 2016, pocos días después del final de la temporada 2015-2016. En su primera temporada, consiguió el ascenso a Championship llegando a la cifra de 100 puntos. A la primera no lograría ascender a la Premier League, pero la siguiente temporada colocó al Sheffield United en lo más alto del fútbol inglés más de diez años después. No contento con eso, estuvo a punto de meter a los ‘blades’ en competición europea. Cuando la pandemia paralizó todo en marzo, el Sheffield United estaba con opciones serias de clasificar a Champions League, incluso.

Chris Wilder celebra con la plantilla el ascenso a la Premier League. Foto: The Sun.

Malas relaciones

En cambio, todo ha cambiado esta temporada. El Sheffield United está haciendo una de las peores temporadas de un equipo en la historia de la Premier League. Además, Chris Wilder ha tenido muchos encontronazos con los propietarios saudíes. Según ha comentado el Dailymail Chris Wilder estuvo a punto de abandonar el club por la falta de ambición de la directiva. El técnico británico pidió jugadores como Watkins, Matty Cash, Ben Davies o Jeff Hendrick, pero el ser el equipo con menor límite salarial de la competición no le permitió firmar a dichos jugadores. A pesar de ellos, el amor por el club lo llevó a continuar.

Los propietarios del Sheffield United tenían la idea de reestructurar el club. Para empezar, querían quitarle poder a Chris Wilder en decisiones sobre staff y fichajes. En Inglaterra se diferencia el Manager del Head Coach. Chris Wilder era el manager, es decir, tenía mucho peso en contrataciones, renovaciones y cambios en el staff técnico. Se podría decir que la propiedad quería convertirlo en Head Coach, más o menos. Por supuesto, Wilder se opuso a ello y les propuso un “ultimátum” con tres condiciones para continuar la temporada siguiente, porque sí, se veía con fuerzas para intentar el ascenso otra vez.

La primera consistía en no vender a sus jugadores capitales. La directiva creía que los £100m que se habían invertido eran demasiados y que la pandemia había golpeado fuerte, por lo que ya se empezaban a rumorear las posibles ventas de jugadores como Egan o Sander Berge. La segunda condición trataba de mejorar las instalaciones de Shirecliffe, su centro de entrenamiento. Wilder consideraba que no era suficientemente apto para trabajar correctamente y calculó una reforma de £1.5m. A pesar de que la directiva dice que se va a hacer, no se le ha dado la importancia que el técnico consideraba. La última cuestión era que no cambiase la estructura de la dirección deportiva del club antes mencionada. En Inglaterra se comenta que esta ha sido la detonante para que Chris Wilder y el Sheffield United separasen sus caminos.

Chris Wilder junto a uno de sus pilares de la plantilla, John Egan. Foto: Getty Images/ Molly Darlington.

En fin, nuevamente propietarios foráneos intentando cambiar la esencia de un club y tratando a sus activos más importantes como si no lo fueran. Toda la plantilla estaba con Chris Wilder y creían en él hasta las últimas consecuencias, por mucho que la salvación estuviese casi imposible. Pero querían ir con él hasta el final, pasase lo que pasase. Otro ejemplo más de que la mayoría de los dirigentes extranjeros quieren llevar el fútbol inglés en otra dirección. Una pena.

Iker Valverde