¿Qué ha sido de los campeones del mundo sub-17?

Inglaterra tiene una de las mejores camadas de futuras promesas del panorama futbolístico. Los que ahora están llegando a la absoluta de los ´Three Lions´, o los que se están empezando a asentar en los planes de Southgate, ya vivieron su momento de oro en 2017. Aquel año, las selecciones inglesas sub-20 y sub-17 ganaron sus respectivas Copas Del Mundo, convirtiéndose en el segundo país en conseguirlo después de que Brasil ya lo hiciera en 2003. Entre ellos, se encontraban jugadores de la talla de Mason Mount, Phil Foden o Reece James. Los protagonistas del texto serán los de la generación del 2000. Como en cualquier generación de jóvenes futbolistas, hay algunos que cumplen los plazos esperados, otros que tardan más en llegar a la élite y, por desgracia, otros que se pierden en el camino.

La selección inglesa, dirigida entonces por el actual técnico del Swansea City, Steve Cooper, fue muy superior a sus rivales en el torneo disputado en la India. Los grandes nombres de aquella fecha ya se han consagrado en la élite, algunos con mayor fuerza que otros, y van cumpliendo con las expectativas que en dicho torneo se pusieron. Phil Foden fue el balón de oro del torneo y, tras una lenta cocción por parte de Guardiola, ya es esencial en el Manchester City. El máximo goleador también fue un jugador del combinado inglés. Rhian Brewster, con 8 goles, se destapó como un gran delantero y le auguraba un gran futuro en el Liverpool. En cambio, el gran momento del conjunto ´red´ y las pocas opciones que le dio Klopp, le obligaron a buscar una salida y no parece que haya acertado fichando por el Sheffield United. Jadon Sancho fue la otra gran pieza del ataque de la selección, y eso que tuvo que abandonar la concentración al término de la fase de grupos para incorporarse al Borussia Dortmund. Poco que decir sobre su evolución.

Rhian Brewster posa con el trofeo que le galardonaba como máximo goleador. Foto: Getty Images/Buda Mendes.

Callum Hudson-Odoi es el otro gran jugador de aquella plantilla que ya está instalado en uno de los mejores equipos del país. Smith-Rowe parece que también empieza a asomar en el Arsenal, aunque en aquel campeonato no tuviese casi protagonismo.  Hay otro grupo de aquella plantilla que no destacaba tanto entre las demás promesas y que siguen con su progresión antes de llegar a la Premier League. Entre ellos, Connor Gallagher, que está jugando su mejor temporada en la élite en el West Brom, Morgan Gibbs-White, que tras la lesión empieza a entrar en los planes de Nuno en el Wolverhampton, Guehi, que está brillando como central jerarca en el Swansea City de, precisamente, Steve Cooper o Angel Gomes, que a pesar de que el Manchester United no lo renovase, fichó por el Lille y ahora se encuentra cedido en el Boavista. George McEachran también sigue con su formación en el Chelsea, pero parece difícil que consiga hacerse hueco allí.

Por último, desgraciadamente, quedan las mayores decepciones de aquella selección. El portero titular, Curtis Anderson, pintaba a gran portero, pero se ha perdido y actualmente milita en el Wycombe, sin tener ningún protagonismo; Tashan Oakley-Boothe, que fue clave en aquel centro del campo junto a McEachran y, tras no triunfar en las inferiores del Tottenham, milita en el Stoke City a sus 21 años, pero que no dispone de casi minutos en League One y ha sido relegado al equipo sub-23; por último, el más doloroso, Jonathan Panzo. Las referencias del central-lateral eran buenísimas cuando estaba en las categorías inferiores del Chelsea. Vio que en Londres no tendría futuro y firmó por el Mónaco cuando todavía era muy joven. Encima, se encontró con un equipo que se pegaba tiros en el pie en defensa cada semana y no pudo ganarse la confianza del club. Aun es joven (20), pero actualmente está muy cerca de descender a Ligue 2 con el Dijon y, además, no cuenta para su entrenador.

Jonathan Panzo no está contando David Linares en el Dijon de Ligue 1. Foto: Getty Images: Vincent Poyer.

Aún son jóvenes, y tienen toda la carrera por delante, pero los pasos que han seguido de momento los distintos jugadores son significativos. Algunos, como Panzo por ejemplo, se precipitaron en vez de seguir con su formación en Inglaterra. Otros, como Foden, han sabido esperar y ya brillan en la Premier League. Lo que está claro es que el talento de aquella generación era mayúsculo, y ahora da sus frutos en la absoluta.

Iker Valverde