La rivalidad de nunca acabar

Ha llegado el día. El día en el que las reservas de cerveza de todo un país sufrirán para aguantar bien pasada la tarde, cuando a las 20:00h, hora local, Mateu Lahoz señale el inicio de partido, el balón se ponga a rodar y comiencen las hostilidades, como bien diría Héctor del Mar. El día en el que los dos países más importantes en la creación de este maravilloso deporte se enfrentan en un choque a cara de perro. El día en el que los dos elencos que inauguraron el fútbol de selecciones se vuelven a ver las caras por vez centésimo décimo cuarta. En fin, hoy es día de ‘Auld Enemy’, y eso siempre es una buena noticia.

Pioneros

Allá por 1872 se encontrarían por primera vez en un partido oficial Escocia e Inglaterra, cuando todavía formaban el Reino de Gran Bretaña. El partido tuvo lugar en el West of Scotland Cricket Ground de Hamilton Crescent y el resultado fue un apetecible y emocionante 0-0, con la presencia de cuatro mil espectadores. Empezaba bien la andadura del fútbol de selecciones.

Antes de aquel partido, la FA organizó varios partidos no oficiales entre ingleses y escoceses. Y es que la FIFA no los consideraba oficiales porque el combinado escocés lo conformaban jugadores residentes en Londres con conexiones escocesas. El por aquel entonces Secretario General de la FA, Charles Alcock, invitaba a jugadores del norte de Escocia a los partidos, pero pocos de ellos terminaban aceptando la invitación. En total se jugaron cinco partidos no-oficiales, con cuatro victorias de los ingleses y un único empate. El siguiente ya sería diferente.

Fuente: Scottish Fotball Museum

El propio Alcock escribió un artículo para los periódicos de Glasgow y Edinburgh ofreciendo un reto de combinar once escoceses para enfrentarse a once ingleses. Dicha oferta entusiasmó al Queen´s Park Football Club y se reunieron con Charles Alcock para organizar el evento. Las dos partes acordaron que el partido se disputaría en Glasgow y el propio Queen´s Park Football Club se encargó de pagar los costes del estadio. El partido fue anunciado en los periódicos locales escoceses y la afición se volcó. Para más inri, el encuentro se disputó un 30 de noviembre, St. Andrew´s Day en Escocia y el ambiente fue genial durante los noventa minutos. En el libro First Elevens de Andy Mitchell, el autor comenta que los ingleses eran muy superiores física y futbolísticamente, pero el encuentro finalmente acabó en un empate sin goles. Cien años tendríamos que esperar para ver otro partido sin goles entre Escocia e Inglaterra.

El gol de Gascoigne

Los aficionados escoceses recordarán muy bien y sentirán muy reciente lo que sucedió aquel 15 de junio de 1996 en Wembley. Escocia venía de empatar contra Países Bajos y perder contra Suiza, por lo que necesitaba ganar para pasar de ronda. Inglaterra por su parte, necesitaba redimirse del empate contra Suiza, que había generado críticas hacia los jugadores, y saldrían a morir a aquel partido. A pesar de que los escoceses tenían esa etiqueta de underdog, ellos no sentían la inferioridad ya que combinaban jugadores que militaban en la Premier League con jugadores que jugaban en Rangers o Celtic.

El partido llegó en tablas al descanso, lo que potenciaba el planteamiento de Craig Brown, que se trataba en aguantar el resultado para exacerbar los nervios del elenco inglés y volcarse en los minutos finales. Pero a los ocho minutos de empezar la segunda parte, un gran centro de Gary Neville conectó con Shearer, que con un buen cabezazo adelantaría a Inglaterra.  El gol no haría bajar los brazos a Escocia, pero una genialidad de Gazza, con un sombrero y una posterior volea, sentenciaría el encuentro a falta de veinte minutos. Escocia caía eliminada y seguía sin poder quitarse la etiqueta de loosers que los perseguía.

El partido que se disputará hoy tendrá bastantes similitudes con aquel de hace 25 años. Escocia necesita ganar tras haber caído en su regreso a un gran torneo contra la República Checa e Inglaterra tiene que sellar su pase a la siguiente ronda. El escenario volverá a ser Wembley y el partido volverá a ser igual de importante para ambos países. El espectáculo está asegurado.

Iker Valverde