Saïd Benrahma: Año II

Saïd Benrahma ha pasado en pocos meses de ser un suplente habitual del West Ham a ser uno de los imprescindibles para David Moyes en el frente de ataque. Su adaptabilidad a varias posiciones en la línea de tres cuartos y la capacidad que tiene para combinar con el doble pivote y luego lanzar a los tres jugadores de ataque, le han convertido en el mediapunta ideal para este West Ham. La marcha de Jesse Lingard le abrió las puertas del ´once´ y el argelino está respondiendo con rendimiento y cifras.

Después de su año en Brentford quedaba claro que Benrahma era un jugador para jugar en la élite. Pero es que el Benrahma que está brillando en la Premier League es un jugador diferente al que se salió en Championship. Con Thomas Frank, el argelino era el extremo izquierdo siempre y su protagonismo era enorme, pero, sobre todo, se reducía a los metros finales. Desde su llegada al West Ham, David Moyes consideró que él en banda necesitaba otro tipo de jugadores, más veloces y trabajadores como pueden ser Bowen o Fornals, y que donde Benrahma podría ser diferencial sería jugando de ´10´, justo detrás de Michail Antonio.

Adaptarse a David Moyes

No era fácil caer en un estilo, a priori, tan poco favorable como el de Moyes y le costó tiempo de adaptación. Su primera media temporada fue realmente discreta, aunque pudo destacar en algún partido suelto. La llegada de Lingard y el sorprendente nivel que mostró en la mediapunta, le relegó a la suplencia durante gran parte de la segunda vuelta. Además, el gran nivel mostrado por Pablo Fornals y Bowen en bandas le quitaron cualquier oportunidad de volver a su posición natural. Aun así, dentro del club había mucha confianza en que Benrahma iba a ser un jugador importante y en enero, en el mismo día en el que se oficializó la cesión de Lingard, el West Ham efectuó la opción de compra de 22 millones de euros que tenía sobre el jugador argelino.

En este inicio de temporada, Benrahma se está destapando como uno de los mejores jugadores del arranque. La negativa final por el fichaje de Lingard le dio las llaves de la mediapunta y el ex del Brentford no está defraudando. El West Ham está siendo el mejor contragolpe de la competición y Benrahma, desde la mediapunta o cayendo un poco más atrás, tiene la facilidad de deshacerse de algún rival para luego lanzar rápidamente a las balas que tiene por delante. Además, pisando mucho área y llegando con mucho criterio al pico del área, acumula tres goles y dos asistencias en las seis jornadas de Premier League. Su asociación con el tridente ofensivo y sus movimientos para recibir de Soucek o Declan Rice le hacen un jugador indispensable en el esquema de David Moyes.

Iker Valverde